La obtención de la certificación Cradle to Cradle ha supuesto un proceso largo y exigente. Sin embargo, para la empresa, se trataba de una decisión necesaria con el objetivo de asumir su responsabilidad y diseñar productos que aporten valor en lugar de convertirse en una carga para el entorno.
La compañía considera fundamental poder documentar la sostenibilidad de sus productos. Por ello, ha apostado por el concepto Cradle to Cradle, una certificación reconocida internacionalmente que ofrece a sus clientes la garantía de que cumple con sus compromisos en materia de sostenibilidad.