Una instalación climática industrial suele tener en cuenta:
Calidad de los sistemas. A mayor calidad, menor consumo, mayor fiabilidad y duración de un sistema.
Refrigeración, calefacción y agua caliente sanitaria en el mismo sistema.
Eficiencia energética. Responsabilidad medioambiental y ajustarse a la normativa y recomendaciones.
Correcto dimensionamiento. Que se ajuste a las dimensiones y diferentes usos simultáneos.