Aumentan la resiliencia energética y le ayudan a lograr sus objetivos de sostenibilidad con facilidad.
- Energía solar in situ: permiten cumplir objetivos de descarbonización y acelerar la transición a la energía limpia con un riesgo y una complejidad mínimos, todo ello sin gastos iniciales en inmovilizado.
- Almacenamiento de energía: permite optimizar el rendimiento y acceder a una energía fiable y rentable para proteger las instalaciones frente a cortes e interrupciones del suministro eléctrico.