Medir el espesor del recubrimiento antes del curado es la clave para controlar el proceso, detectar desviaciones de forma inmediata, optimizar el consumo de pintura, mejorar la calidad y reducir los tiempos de producción, los retrabajos y el desperdicio de material. Los procesos de recubrimiento son altamente sensibles a las variaciones de las condiciones ambientales, por lo que resulta fundamental disponer de un medidor de espesor fácil de utilizar y diseñado para trabajar de forma fiable en entornos industriales exigentes, como las líneas de pintura en polvo y a altas temperaturas.
El sistema patentado de medición de espesores sin contacto de coatmaster® puede utilizarse en recubrimientos húmedos, en polvo y curados, independientemente del material, del espesor o del color del recubrimiento, incluido el blanco.
A diferencia de los sistemas basados en la inducción magnética, coatmaster® Flex permite medir el espesor del recubrimiento inmediatamente después de la aplicación del material, antes del secado o del curado. Esto hace posible corregir cualquier desviación en tiempo real, evitando defectos, reduciendo el consumo de pintura y garantizando un proceso más estable y eficiente. El resultado es un proceso más estable, eficiente y rentable, con una mejora significativa de la calidad final y un mayor control de la producción en tiempo real.
Entre las principales ventajas que aporta coatmaster® Flex destacan:
· Ahorro del 10 % al 30 % en el consumo de pintura.
· Menores tiempos de cambio de color.
· Reducción del tiempo de formación de nuevos operarios.
· Eliminación de costes derivados de rechazos y retrabajos.
· Registro y trazabilidad de los parámetros del proceso.
· Menor impacto ambiental.
· Integración con entornos de Industria 4.0.
· Comunicación en línea con sistemas ERP.