El pulido por vibración o vibrado se realiza con la finalidad de afinar superficies, eliminar rebabas, suavizar planos y redondear cantos.
Este proceso permite reducir operaciones manuales y abaratar los costes de las piezas. Se recomienda especialmente para piezas pequeñas y/o grandes volúmenes de producción, así como para piezas de difícil acceso.
Para este acabado se dispone de diferentes tamaños de máquinas y de una amplia gama de chips abrasivos y productos que permiten obtener el acabado deseado por el cliente.
Los abrasivos (chips) pueden presentar diferentes formas, tamaños y calidades de corte. Entre los materiales disponibles se encuentran ureas, poliéster, cerámicos, porcelanas, maderas, entre otros.