Los Almacenes de Depósito Temporal (ADT) permiten almacenar mercancías procedentes de países de fuera de la Unión Europea en instalaciones autorizadas por Aduanas. Según la información de Dársena21, las mercancías pueden permanecer en estas instalaciones durante periodos de hasta 90 días, mientras se determinan sus destinos finales.
Estos servicios están orientados a operaciones logísticas que requieren mantener temporalmente las mercancías antes de continuar con sus recorridos. Los almacenamientos en ADT permiten disponer de espacios autorizados durante estas fases, en las que se organizan las salidas de los productos y se definen las formas de proseguir con las operaciones correspondientes.
Estos servicios resultan aplicables a las desconsolidaciones de cargas de grupaje y a las operaciones destinadas a agilizar las liberaciones de contenedores en los puertos. Estas actividades permiten organizar los flujos de mercancías durante las importaciones y gestionar sus pasos por las instalaciones antes de continuar hacia los destinos previstos. Las permanencias y las operaciones deben ajustarse a las condiciones aplicables a los depósitos temporales y a los trámites aduaneros correspondientes.