Es la instalación más habitual de madera recuperada en suelos, cada vez es mayor la tendencia de dar una segunda vida a este noble material para revestimientos de paredes y mobiliario.
Es ideal para espacios que buscan fusionar tradición e innovación, sin renunciar a diferenciarse de la estandarización actual que prima en el mercado.
Cada pieza es única y, aunque existen materiales que imitan muy bien a la madera, no consiguen reproducir al 100 % su personalidad.
Gracias a su versatilidad, encaja muy bien en estilos rústicos y en otros más modernos, tanto industriales como nórdicos, con los que contrasta a la perfección.