Esta enfriadora está diseñada para procesos que requieren temperaturas de agua comprendidas entre 15 y 25 °C. Integra un aeroenfriador, sistema de control y lazo termostático que permiten aprovechar las condiciones ambientales para realizar parte del enfriamiento sin recurrir permanentemente al circuito frigorífico.
El sistema discrimina automáticamente el funcionamiento de los compresores cuando la temperatura exterior resulta favorable, utilizando directamente la batería de intercambio térmico. Esta estrategia permite reducir el consumo energético respecto a una enfriadora convencional en determinadas condiciones de funcionamiento.
Está especialmente indicada para procesos continuos y aplicaciones industriales donde la demanda de refrigeración se mantiene durante largos periodos de operación.