Los transmisores de control remoto están configurados para el manejo de maquinarias y vehículos en aplicaciones industriales. Los equipos admiten hasta cuatro joysticks o hasta ocho palancas y pueden incorporar pulsadores, interruptores de palanca y mandos giratorios como elementos auxiliares.
Están disponibles en bandas de frecuencias de 400 a 900 MHz y de 2,4 GHz, con gestiones de frecuencia orientadas a reducir las interferencias. En las configuraciones de 2,4 GHz pueden incorporar pantallas TFT en color de 4,3 pulgadas, mientras que para las bandas de 400 a 900 MHz existen opciones de pantallas TFT de 3,5 pulgadas.
También pueden incorporar paneles LED de hasta 12 indicadores y conectores M12 para conexiones mediante cable. Los sistemas utilizan módulos EEPROM extraíbles externamente, lo que facilita las operaciones de mantenimiento.
Las alimentaciones se realizan mediante baterías BT27IK de 4,8 V y 2.700 mAh, con autonomías indicadas de entre 8 y 15 h según las configuraciones. Los tiempos de respuesta son de 100 ms y los alcances garantizados en línea de visión son de 100 m.
Las carcasas disponen de protecciones IP65/NEMA4 y sistemas de protección frente a condensaciones. Los rangos de temperaturas de funcionamiento se sitúan entre 20 y +70 °C y las humedades relativas máximas alcanzan el 95% sin condensación.
Los transmisores tienen unas dimensiones de 334,81 × 221,68 × 185,09 mm y pesos de 2,3 kg con batería. Los diseños incorporan asas antideslizantes y configuraciones ergonómicas para facilitar los manejos.
Las funciones de parada alcanzan categorías 3 PL d en las versiones de 400 a 900 MHz y categorías 3 PL e en las versiones de 2,4 GHz. Pueden utilizarse con diferentes receptores según las bandas de frecuencias seleccionadas.
Entre las aplicaciones indicadas se encuentran equipos de elevación y automatizaciones industriales, vehículos de construcción y minería, grúas, vehículos industriales y maquinarias agrícolas, forestales y marítimas.