Esta innovadora solución combina las ventajas de una puerta rápida, que ofrece la velocidad y usabilidad con las de una puerta ignifuga que proporciona protección contra el fuego. La puerta recibe su nombre de la combinación entre una puerta rápida enrollable y una cortina EI120 cortafuegos.
Consta de dos lonas en paralelo, una para su funcionamiento como puerta rápida y la otra como cortina cortafuegos. Ambas lonas quedan enrolladas dentro de un cabezal integrado. Cada una de ellas dispone de un sistema propio de accionamiento independiente para optimizar las características de funcionamiento. En régimen normal, la cortina cortafuego se mantiene enrollada en el cabezal y la puerta funciona como una puerta autorreparable estándar.
En caso de activación de la señal de incendio, la lona cortafuego baja separando los dos espacios y evitando que el fuego pueda pasar a través. La puerta rápida, se trata de una puerta autorreparable.
En caso de impacto, la lona sale de la guía con el fin de evitar su rotura y al activar el mecanismo de elevación de la puerta, la cremallera lateral vuelve a reintroducirse en la guía, permitiendo su uso habitual.