Alimentación automática, sensores inteligentes, control electrónico, presión hidráulica, estabilidad térmica, separación automática y recogida del material forman parte de un mismo planteamiento, consiguiendo un objetivo claro, que el laminado deje de ser un proceso que interrumpe o ralentiza la producción y se convierta en una fase más integrada, autónoma y controlada, y más cuando esta cuestión adquiere todavía más importancia cuando hablamos de impresión digital bajo demanda, donde los trabajos cortos, los cambios frecuentes y la necesidad de entregar con rapidez forman parte de la realidad cotidiana.
Cuenta con un sistema de alimentación automático por succión de alta pila permite reduce las operaciones manuales de carga y manipulación, manteniendo un flujo de producción más continuo. Además el equipo incorpora sensores inteligentes para controlar la alimentación y diferentes funciones automatizadas del proceso, lo que marca una dferencia importante.
Productividad adaptada al entorno digital:
Alcanza una velocidad de hasta 6 m/min y permite trabajar con un ancho máximo de 340 mm, con soportes comprendidos entre 157 y 400 g/m² lo que hace que más allá de la cifra concreta de velocidad, lo interesante sea la combinación de prestaciones que ofrece el equipo para un entorno en el que la variedad de trabajos es una constante siendo un habitual pasar de una referencia a otra, cambiar de soporte, modificar formatos y atender pedidos con características muy diferentes durante una misma jornada, por eso una solución de acabado debe aportar algo más que capacidad productiva: tiene que ofrecer flexibilidad.
La alimentación de alta pila contribuye a reducir las interrupciones derivadas de la reposición del papel y permite plantear una producción más continuada, lo que hace al final, la productividad real no dependa únicamente de la velocidad máxima de un equipo, sino de cuánto tiempo está produciendo, cuánto tiempo necesita para prepararse y cuánto trabajo manual requiere alrededor de cada operación.
Controla el proceso para controlar el resultado:
La Champion 450 B incorpora una calandra térmica de 105 mm de diámetro, con una regulación de temperatura y un sistema de presión hidráulica regulables, lo que estos elementos permiten adaptar las condiciones de trabajo a diferentes soportes y aplicaciones, proporcionando al operador un mayor control sobre el proceso.
Y si hay un aspecto que cualquier profesional del acabado conoce bien es la importancia de cómo sale el pliego de la máquina, por eso resulta especialmente relevante el sistema eléctrico anti-curling, concebido para minimizar la curvatura del material después del laminado y favorecer la obtención de pliegos más planos y manejables. Permitiendo que el material que salga correctamente estabilizado facilitando su manipulación posterior y permitiendo continuar el proceso productivo con mayor facilidad.
El equipo incorpora separación automática del papel y la película, así como recogida automática del papel, operaciones que, al integrarlas dentro del funcionamiento automático de la máquina, permite simplificar el proceso completo y conseguir una mayor continuidad en la producción.
Lo mismo sucede con el cambio de bobina sin herramientas gracias a su eje expandible y pudiendo ajustar de forma rápida la posición de la bobina, consiguiendo reducir el tiempo de preparación al mínimo tanto de tiempo, como de ajustes.
Del acabado a a diferenciación:
La Champion 450 B incorpora de serie el kit de foil sleeking, ampliando las posibilidades del equipo hacia aplicaciones con efectos metalizados, holográficos o selectivos ampliando las opciones de personalización de productos diarios en una imprenta como tarjetas, cubiertas, carpetas, material promocional, packaging, etiquetas o piezas de comunicación pueden beneficiarse de estas posibilidades.
Para una imprenta, esto supone abrir una puerta a nuevas aplicaciones y a trabajos en los que el acabado adquiere un papel protagonista, tan demandado hoy en día.
Y hay una cuestión importante detrás de todo ello, estos acabados se convierten en negocio.
Comprar una laminadora automática no debería plantearse únicamente como la adquisición de una máquina más para el taller, sino hay que plantear ¿Qué puede cambiar esta máquina en la forma de trabajar?
- Puede reducir la dependencia de terceros.
- Puede acortar los plazos de entrega.
- Puede liberar al operario de determinadas tareas repetitivas.
- Puede mejorar la continuidad del proceso.
- Puede permitir asumir trabajos que antes no resultaban rentables.
- Y puede abrir la puerta a nuevos acabados y aplicaciones.
Puntos a destacar:
- Alimentación automática por succión de alta pila: producción continua y reducción de las operaciones manuales de alimentación.
- Sensores inteligentes: control de alimentación y diferentes funciones automatizadas.
- Calandra térmica de 105 mm: control preciso de las condiciones térmicas del laminado.
- Presión hidráulica regulable: adaptación del proceso a diferentes necesidades de trabajo.
-Sistema eléctrico anti-curling: ayuda a conseguir un pliego más plano después del laminado.
- Separación y recogida automática: la automatización se extiende a las operaciones posteriores.
- Cambio de bobina sin herramientas: mayor agilidad en los cambios de trabajo.
- Foil chromium sleeking incluido: nuevas posibilidades de personalización y acabados metalizados.