Los marcados láser de plásticos permiten incorporar códigos de trazabilidad, números de serie, logotipos y diseños directamente sobre las superficies de los componentes. Los procesos modifican los colores o las estructuras superficiales de los materiales mediante haces láser, sin utilizar tintas ni etiquetas. Los resultados dependen de las composiciones de los plásticos, sus aditivos y las longitudes de onda empleadas.
Las tecnologías se adaptan a materiales como policarbonatos, poliamidas, poliésteres, polietilenos, PET, ABS y POM. Para seleccionar las fuentes láser es necesario considerar las respuestas térmicas y ópticas de cada polímero. Entre las opciones disponibles figuran los láseres de fibra, MOPA, luz verde y ultravioleta. En materiales termosensibles o transparentes, las elecciones de las longitudes de onda permiten limitar los calentamientos y evitar defectos como quemaduras o microperforaciones. Por ejemplo, los PET pueden marcarse con láseres de CO de longitudes de onda de 9,3 µm.
Los procesos admiten diferentes acabados. Las carbonizaciones generan marcas oscuras mediante los calentamientos de los materiales. Los cambios de color modifican sus tonalidades sin retirar materiales. Las remociones eliminan capas superficiales para descubrir otras de distintos colores, mientras que las expansiones producen relieves blanquecinos mediante las formaciones de burbujas en las superficies. Las elecciones dependen de los contrastes, las legibilidades y los acabados requeridos.
Estas técnicas se aplican en automociones, electrónicas, equipos médicos, electrodomésticos y fabricaciones de envases. Permiten identificar piezas individuales y componentes multicapa, incluidos mandos retroiluminados de automóviles. Los marcadores también pueden generar códigos variables y números de serie e integrarse con los sistemas de gestión de fábricas para automatizar las identificaciones y los seguimientos de los componentes.