El sistema Imabe de tratamiento de residuos sólidos urbanos está basado en la compactación en alta densidad (1.000 / 1.200 kg / m3 y enfardado automático de los mismos en forma de balas de hasta 2,5 m3, llegando a reducir hasta 5 veces su volumen inicial. El sistema constituye una alternativa ecológica al sistema tradicional del vertido controlado.
Previene la contaminación por lixiviados, el proceso extrae un alto porcentaje de líquidos de la fracción orgánica de los RSU, posibilitando su depuración y evitando en gran medida la filtración de lixiviados al subsuelo. La compactación y embalado de los RSU impide la dispersión de residuos ligeros por el viento, proporcionando un apariencia limpia, ordenada y estética, posibilitando además la recuperación posterior del terreno. La extracción de líquidos y oxígeno del interior de las bolas de RSU reduce la fermentación anaeróbica de éstos, minimizando las emisiones de olores desagradables y de biogás. La elevada densidad de compactación permite optimizar el aprovechamiento, duplicando como mínimo la vida útil de cualquier vertedero. Con una eficacia en transporte de 4 a 1 frente a sistemas tradicionales y unas necesidades de tierra de cubrición de 1/10, se reducen drásticamente las necesidades de maquinaria pesada y mano de obra, abaratando y simplificando la gestión de los vertederos.