Con los cargadores tradicionales el lapso de recuperación de la batería es de aproximadamente 7 a 12 horas.
Con los cargadores ultrarrápidos Linde se elimina totalmente la necesidad de cambiar las baterías, ya que su tecnología punta devuelve la energía 4 veces más rápido que la carga convencional, aprovechando las pausas de 10 a 15 minutos de los conductores.
Un café, un bocadillo, etc. y los vehículos pueden seguir funcionando de forma óptima, lo que reduce los costes operativos y aprovecha cada minuto de la jornada laboral.
Los cargadores ultrarrápidos Linde permiten ahorrar tiempo y dinero:
- Cada vehículo requiere una sola batería: se reducen los costes de inversión hasta un 60%.
- Consiguen una carga óptima aprovechando las pausas de 10 a 15 minutos del conductor.
- No se requiere instalar en los almacenes una sala de baterías ni equipos de cambio, reduciendo los costes.
- No se necesita personal de mantenimiento: el conductor realiza la recarga.
- Su sistema recoge los datos del flujo de la energía y los transmite de forma inalámbrica a través de conexión por bluetooth.
- El retorno de la inversión es menor de un año, por la reducción de costes y productividad.