Las carretillas elevadoras Linde H14 a H20 EVO en versión diésel, de gas licuado y gas natural, cuentan con un rango de carga de 1,4 a 2 toneladas. Se añaden mejoras funcionales, como el asistente de conducción en curvas Linde Curve Assist, una generación de asientos y reposabrazos más cómodos y tres modos de conducción que permiten ajustar la potencia y el consumo de energía a las necesidades de la operativa.
Comodidad con los asientos, con ventajas como la facilidad de ajuste al peso del conductor, distribución de la presión optimizada, disminución de las ya pocas vibraciones y modos de suspensión mecánica o neumática. Disponible a modo de opción, el asiento "Super Active Confort" con control de temperatura, que ofrece un mayor confort en condiciones especialmente exigentes. Además, el reposabrazos que aloja el sistema Linde Load Control, contribuye a incrementar la comodidad. El conductor puede ajustar fácilmente la longitud y la altura del reposabrazos a su estructura corporal mediante un mecanismo de fácil accionamiento.
Además de componentes como un motor térmico de consumo ajustado de 26 kW y el sistema hidrostático de transmisión directa de Linde, los modelos Linde H14 a H20 EVO incorporaran un ventilador eléctrico para el ajuste individualizado de la temperatura del aceite hidráulico, el líquido refrigerante y el aire de carga, lo cual asegura una refrigeración eficiente para el mejor aprovechamiento energético. Por otra parte, tres modos de funcionamiento diferentes permiten al conductor elegir la relación más favorable entre consumo de combustible y potencia necesaria: modo Efficiency (estándar), Economy (bajo consumo) y Performance (máxima productividad).
La fiabilidad es uno de los requisitos más importantes para todos los operarios de carretillas industriales. Por ese motivo, la nueva gama Linde H14 a H20 incluye de serie el sistema Linde Engine Protection System. Este supervisa los parámetros del vehículo más importantes, muestra mensajes en el monitor si se produce algún tipo de fallo y, en caso necesario, reduce la potencia de salida para prevenir daños mayores al motor. Los parámetros monitorizados incluyen entre otros: niveles de aceite y de presión, nivel y temperatura del líquido de refrigeración, así como la temperatura del aceite hidráulico.
Los guardabarros van montados en el eje de dirección y quedan resguardados dentro del contorno del vehículo. Su ventaja no solo radica en que facilitan la limpieza del vehículo sino también en la seguridad.
En el llamado "Test L", el vehículo, descargado y con las horquillas bajadas, es conducido al 90% de su velocidad máxima por una ruta perfectamente definida. Al entrar en la zona de maniobras, el conductor debe trazar una curva de 90 grados de manera rápida y constante. Durante esta maniobra, el vehículo debe mantenerse dentro de unos límites, definidos en función de las dimensiones de este. Gracias a la fijación alta del eje de dirección y al bajo centro de gravedad propio del vehículo, las carretillas Linde superan todas esas pruebas, incluso sin el sistema Curve Assist.